Isabelle Dinoire, Andrés Rodís
Comisariada por Pilar Romero

Incorporar proviene del latín incorporāre y se traduce, literalmente, por “introducir algo en un cuerpo”. Esta muestra es el resultado de un ejercicio de incorporación. Creo que la pintura es, en efecto, una actividad del cuerpo, y la forma en la que aparecen, huyen, se metabolizan o se rechazan los elementos pictóricos —y extrapictóricos— queda visible en los objetos finales. Pienso la pintura como una forma de integración de elementos ajenos que transforman la obra. Como sucede en ciertos procedimientos biológicos —un injerto, un implante—, se produce una conexión entre lo añadido y lo que ya estaba: cada fibra, cada pliegue, cada tensión responde a esa asimilación. Observando de cerca, se pueden ver las juntas, los cortes, los acoples que delatan que algo ha sido incorporado. Lo que tienen en común estas prácticas con respecto a la pintura es esa fisura identitaria: el cuerpo de la pintura, que parecía completo, se abre a la posibilidad de alojar otros cuerpos y mantenerlos en relación, al tiempo que se reconfigura su estructura.
Comienzo trabajando con una unidad, un “módulo” único, siendo consciente de que más tarde lo voy a juntar con otro que todavía no conozco. Al hacer pinturas individuales, caigo a propósito en una conformidad momentánea que luego boicoteo porque, al colocar al lado —o encima, o debajo— otra pintura, se quiebra su sentido, ya sea cromático, compositivo, etc. El proceso en el que las obras se realizan es, en realidad, un proceso combinatorio y de permutación cambiante, en el que, según se van relacionando las distintas unidades, es necesario modificarlas. Para mí es fundamental mantener ese carácter provisional —de no-conclusión— para que, en cualquier momento, otra pieza pueda quebrar e incorporarse al conjunto, o, en el caso de la exposición, que las distintas piezas atiendan a las relaciones que entre sí suceden.
La “cara que se muestra” es, de hecho, múltiple, con esa duda que aparece cuando el nombre se mantiene pero sus componentes están alterados y no se puede, en realidad, localizar un cuerpo primigenio: Isabelle Dinoire.
Andrés Rodís.
Andrés Rodís (Santiago de Compostela, 2000) es graduado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia (2022), con un máster en Investigación y Creación en Arte por la Universidad del País Vasco en Vizcaya (2024), y actualmente realiza su doctorado en la Universidad de Vigo.
En 2024 recibió el Premio Gaztea del Ayuntamiento de Leioa (Vizcaya) y en 2022 fue galardonado con el Premio Cátedra Bodegas Faustino & Willy Ramos (París) con el proyecto Luz negra. Además, fue finalista en Xuventude Crea de Santiago de Compostela (2020 y 2021) y participó en el Encontro de Artistas Novos Cidade da Cultura EAN11 (2021), coordinado por Rafael Doctor.






















