Trampa y reflejo
Lara Pintos
Comisariada por Pilar Romero

La sala de exposiciones es un espacio discreto que, en la mayoría de las ocasiones, permanece en un segundo plano. Sus muros, límites y soportes se asumen como algo neutro, un marco silencioso y desapercibido que es telón de fondo de la verdadera experiencia artística: la que en él acontece.
En Trampa y reflejo, Lara Pintos desafía esta idea a través de un conjunto pictórico. Las obras que lo componen nacen del interés por invertir su relación con el espacio expositivo y así, al contemplarlas, cada una nos devuelve una imagen de este lugar. La sala ha dejado de ser un contenedor pasivo para convertirse en protagonista, revelando su propia presencia a través de la pintura.
La artista presenta un juego de significados invertidos que entrelaza diferentes caminos. Toma pedestales, columnas y capiteles, símbolos de la solemnidad museística, que se muestran aquí en un momento de tránsito, como esperando un próximo destino. La arquitectura se convierte también en motivo artístico, al presentarse reflejada en la obra, invitando así a observarla de forma más consciente, pausada y reflexiva. Y la pintura se reivindica a sí misma como elemento material, donde lienzos y bastidores no solo presentan imágenes, sino que se erigen en estructuras sólidas, capaces de sostener y sostenerse.
Esta exposición nos recuerda que el arte no siempre consiste en añadir algo nuevo. Su verdadera fuerza radica en la capacidad de cambiar la perspectiva con la que miramos, en invitarnos a contemplar lo que habitualmente no vemos y en reconocer en lo cotidiano una clave esencial para comprender todo lo que nos rodea.
Pilar Romero
Lara Pintos (A Coruña, 1984) es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Vigo, con especialidad en Dibujo y Pintura. A lo largo de su carrera ha obtenido numerosas becas y reconocimientos, como la prestigiosa beca de creación de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores (2010-2011), el premio Isaac Díaz Pardo que concede la Diputación de A Coruña (2013) y el Primer Premio Xuventude Crea de la Xunta de Galicia (2014). Sus obras se han expuesto en instituciones y museos dentro y fuera de Galicia y forman parte de colecciones privadas del ámbito estatal e internacional.
La práctica de Lara Pintos se centra en el análisis de las propiedades teóricas y visuales de la pintura. Se interesa por la intimidad austera de los espacios cotidianos, especialmente aquellos que se encuentran en momentos de tránsito o espera, que activan la memoria y las emociones. En esas arquitecturas, explora el comportamiento de la luz natural y su vinculación a la identidad del espacio habitado-deshabitado.






















